Certifcarse o no certificarse…esa es la cuestión

Certificarse o no certificarse… esa es la cuestión

Como sabéis, trabajo en el campo de las TI por lo que analizare la respuesta a esta pregunta desde un punto de vista eminentemente práctico y dirigido a un profesional de esta área.

A día de hoy, asistimos a un crecimiento imparable del nº de certificaciones profesionales existentes en el mercado, cubriendo estas temáticas tan dispares como:

  • Gestión de proyectos.
  • Certificaciones específicas de determinados skills técnicos.
  • Niveles de idiomas.
  • Etc.

Según las organizaciones responsables de estas certificaciones, la obtención de las mismas nos aportara fundamentalmente 3 cosas:

  • Conocimientos avanzados sobre la materia objeto de la certificación.
  • Posibilidad de acreditar de manera independiente y objetiva nuestra competencia en un determinado área.
  • Mejorar nuestras posibilidades de entrar y progresar en el mercado laboral.

Desde un enfoque TI, podríamos realizar 3 grandes grupo en base a su temática:

  • Certificaciones de carácter técnico: Certificaciones en un producto o tecnología tecnología concreta (las hay en sistemas operativos, virtualización, seguridad, etc.).
  • Certificaciones de carácter organizativo o metodológico: Gestión de proyectos como (Prince2, PMP, etc.)
  • Otras: En esta categoría incluiremos el resto de certificaciones, por ejemplo las relacionadas con el nivel de idiomas.

otras 3 en base a su nivel:

  • Certificaciones de entrada: Son certificaciones que constituyen en punto de entrada a los programas de certificación y que acreditan conocimientos mínimos sobre el área objeto de certificación. Suelen ser certificaciones asequibles en términos de esfuerzo y coste y a menudo pueden obtenerse sin experiencia profesional anterior, por lo que evidentemente (al existir mayor número de personas certificadas) su valor (profesional) será menor.

Ejemplo de este tipo de certificaciones son:

  • Certificaciones intermedias: Son el siguiente nivel de acreditación y tradicionalmente en el mundo de las TI, suponen un salto cualitativo en cuanto al nivel y cantidad de la materia objeto de estudio. Este tipo de certificaciones son posiblemente las más interesantes en términos de esfuerzo y retorno de inversión, ya que el nº de certificados se reduce drásticamente y aún son asequibles si contamos con algo de experiencia y tiempo para estudiar. Suelen contar como requisito

Ejemplo de este tipo de certificaciones son:


  • Certificaciones avanzadas: Constituyen el tope de gama y a menudo requieren de costosos cursos oficiales, como requisito previo a la certificación. La tecnología objeto de la certificación  se trata en detalle y a menudo se contemplan temáticas avanzadas de troubleshooting o configuración, siendo casi obligado contar con varios años de experiencia profesional en la materia y mucho tiempo para estudiar si pretendemos tener éxito

Ejemplo de este tipo de certificaciones son:

Y 2 en base a su vigencia:

  • Temporales: Tienen un vigencia de varios años (normalmente entre 3 y 5), pasados los cuales hay que volver a someterse a un examen de recertificación para conservarla.
  • Permanentes: No es necesario renovarla ya que suelen estar vinculadas a una versión concreta de un producto o metodología.

Como responsable de equipos en algunas ocasiones y como consultor (asesorando al cliente) en otras, he tenido oportunidad de participar en procesos de selección para perfiles de distinta índole y cualificación, de esta experiencia he obtenido las siguientes conclusiones:

  • El nivel de certificación de un profesional debe ser coherente a su experiencia laboral: Tener muchas certificaciones y poca experiencia es una combinación “descompensada”. En mi opinión, las certificaciones complementan la experiencia profesional, nunca la sustituyen.
  • Nuestro plan de certificaciones debe ser coherente con nuestra especialización profesional: Es preferible un par de certificaciones en nuestra área de especialidad que muchas y poco o nada relacionadas.
  • En determinado entornos (por ejemplo la administración pública), las certificaciones junto con la titulación, pueden pesar incluso más que la experiencia.

Conclusión

Las certificaciones son un excelente complemento al aumento de experiencia por parte del profesional, contribuyendo a mejorar su formación y a permitirle acreditar de manera objetiva los skills adquiridos, por lo que son totalmente recomendables dentro de las posibilidades de cada uno y siempre alineándolas con las inquietudes y el plan de carrera que deseemos desarrollar.

Nota:

  • Los logos de las certificaciones usadas como ejemplo, son todos propiedad de sus respectivas marcas.
  • Existen infinidad de certificaciones. Las usadas aquí como ejemplos son simplemente una muestra de las muchas que el lector podría obtener.

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